Emiratos Árabes Unidos confirmó que abandonará la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), en una decisión que podría tener repercusiones en los mercados energéticos globales.
La medida ocurre en un contexto de alta incertidumbre internacional, marcada por la guerra en Irán y las tensiones en el estrecho de Ormuz, una ruta clave para el transporte de petróleo.
Según autoridades emiratíes, la decisión responde a su interés nacional y a la necesidad de ajustar su capacidad de producción frente a las demandas del mercado global.
La salida permitirá al país liberarse de las cuotas de producción impuestas por la OPEP, lo que podría incrementar su oferta de crudo en el futuro.
Analistas advierten que este movimiento podría debilitar la influencia del organismo sobre el mercado, aumentando la volatilidad de los precios del petróleo en el mediano plazo.