Finalmente, en el tercer y último juicio en Francia, Nicolás Zepeda fue condenado a cadena perpetua por el crimen de su exnovia japonesa, Narumi Kurosaki,
Con esta decisión, el Tribunal de lo Criminal del Ródano, en Lyon, pone fin a un caso que se extendió por casi una década y que generó amplia atención pública tanto en Francia como en Chile.
Zepeda ya había sido condenado previamente a 28 años de prisión en los dos juicios anteriores. No obstante, su defensa consiguió que el Tribunal Supremo anulara la última sentencia y ordenara la repetición del proceso, luego de cuestionar una prueba incorporada por la acusación en el juicio anterior.
Según reportó el medio local L’Est Républicain, tras escuchar el veredicto Zepeda cerró los ojos, se acurrucó en su silla y puso su cara entre las manos, mientras todo el público permaneció de pie frente a una resolución que sorprendió, tomando en consideración que el tribunal dio una sentencia superior a la solicitada por la Fiscalía.
Narumi Kurosaki, estudiante japonesa de 21 años, desapareció en diciembre de 2016 desde la residencia universitaria donde vivía en la ciudad de Besanzón. Desde entonces, su cuerpo nunca ha sido hallado.