El quinto día del juicio contra Nicolás Zepeda en Lyon, Francia, estuvo marcado por el testimonio de Rachel Roberts, ex estudiante que compartía pasillo en la residencia universitaria de Besançon con Narumi Kurosaki. La testigo relató haber escuchado gritos de mujer alrededor de las 3:00 horas del 5 de diciembre de 2016, durando entre 10 y 20 minutos, tiempo en que apagó la luz, cerró su puerta con llave y alertó a amigos por mensaje.
Roberts admitió no llamar a la policía esa noche por pánico y lo calificó como su "mayor arrepentimiento", describiendo la escena como "una película de terror".
Poco después, en la cocina compartida, vio en el reflejo de la ventana a un hombre vestido de negro con guantes, escondido tras la puerta, quien pareció sorprendido al verla. Al mostrarle su foto, identificó "100% segura" a Zepeda, notando que hablaba inglés con acento no francés y actuaba como "sorprendido".
El relato complica a Zepeda, quien recientemente admitió haber estado en la residencia el 2 de diciembre para "avisarle" de su llegada, cambiando versiones previas de negación total.
El juicio, iniciado el 17 de marzo y previsto hasta finales de mes, enfrenta ausencias de testigos japoneses clave como Shintaro Obata, vecino de Narumi, lo que tensiona la defensa de Zepeda, quien niega el homicidio premeditado pese a indicios como GPS de su auto y teléfono.