El Gobierno presentó la Agenda contra el Crimen Organizado y el Terrorismo, ACOT, que incorpora un paquete legislativo que reúne 19 proyectos enfocados en la seguridad pública. Uno de los pilares será la creación de un nuevo estado de excepción constitucional, pero... ¿Cómo funciona el nuevo estado de excepción que presentó el Gobierno?
La finalidad no sería militarizar extensas zonas del país, sino que, permitir una coordinación extraordinaria entre las policías, las Fuerzas Armadas y los organismos de inteligencia para concentrar recursos, levantar información y desarticular estructuras criminales en sectores específicos.
Desde el oficialismo, apoyaron al proyecto presentado por el ejecutivo, pero evaluaron ciertas modificaciones. La Diputada de Renovación Nacional, Ximena Ossandón, explico que "habría que reevaluarla en la forma anunciada y considerar una opción que hicimos ver hace un par de meses, en la que establecemos un régimen de cooperación de las Fuerzas Armadas por un período transitorio de un par de años, de manera que al final evaluemos su utilidad en base a los resultados".
Desde la oposición recalcaron acerca de los cambios constitucionales que conlleva la reforma de seguridad y las transformaciones que conlleva. La diputada del Frente Amplio, Lorena Fries, expuso que "aquí tuvimos dos procesos constitucionales: uno que por la izquierda falló y otro que por la derecha falló. Por lo tanto, la ciudadanía chilena está conforme con la Constitución que hay. Entonces ahora todo es vía modificación constitucional, y no tiene sentido. Las constituciones establecen reglas amplias; querer poner listados de supuestas organizaciones terroristas, etcétera, eso no tiene nada que ver con una Constitución".
La intervención propuesta del ejecutivo se aplicará, si es aprobada, en 13 localidades a lo largo del país, que hoy permanecen bajo el análisis de los organismos de seguridad.