Esta semana se concretó el cierre definitivo del Servicio Nacional de Menores, tras 46 años de funcionamiento. La medida da paso a una nueva institucionalidad especializada en protección y reinserción juvenil, Mejor Niñez. Sin embargo, el término del Sename no implica el fin de los problemas que afectan a la infancia vulnerada.
Las cifras actuales revelan una situación crítica: cada día nacen cerca de 370 niños en Chile, pero más de 420 ingresan al sistema de protección especializada. Esto genera sobrecupo en residencias y mantiene a más de 700 niños menores de tres años institucionalizados, pese a la evidencia de daño en su desarrollo.
Recordemos que el sistema viene con una transformación desde 2021, donde se creó Mejor Niñez, el que se encargaría de la protección de los menores de edad que están gravemente vulnerados. Luego en 2024, comenzó el cierre gradual de la institución comenzando por el norte del país. Hasta 2025, donde se concretó el término del Sename en la zona sur.
Con el nuevo sistema, el desafío no es solo detener la vulneración, sino evitar trayectorias repetidas de ingreso y salida del sistema. El cierre del Sename abre una nueva etapa institucional, que según el Gobierno busca reforzar la reinserción social y bienestar de los niños, niñas y adolescentes.